El Laboratorio de Guión | DALE FORMA A TUS IDEAS | ESCUELA DE GUIÓN · CARRERA DE GUIONISTA PARA CINE Y TV

INICIO

Director

PATRICIO VEGA

Next
  • 1
  • 1
  • 1
Archivo de Notas
Cartelera

CHARLAS ABIERTAS EN EL LABORATORIO

Charla con Diego Peretti

Durante el mes de marzo vino al Laboratorio Diego Peretti. Aquí pueden leer una parte de esa charla.

Diego Peretti: Lo primero que hago cuando me dan un guión para leer es preguntar el tipo de personaje y a partir de ahí lo empiezo a leer. Siguiendo a ese personaje empiezo a ver una visión general de la obra. Le doy principal atención a las contradicciones que lo envuelven a este personaje, cómo las va resolviendo y cómo se va transformando a lo largo de la historia. En principio, uno de los signos fundamentales para que me guste el guión es que el personaje sufra una transformación, que no sea el mismo el que termina que el que empieza como persona y que constantemente cada una de las escenas sea consecuencia de la anterior y que sea una causa de la que sigue. La primer imagen que me viene es la de los escalones, de una escalera. Una vez que veo que el personaje que a mí me toca tiene estas características, empiezo a ver los otros personajes, a ver si los otros personajes también tienen la misma característica, si sufren transformación, si cierran sus historias. Después empiezo a preguntar al guionista o al director, de qué quiere hablar con esta historia, que eso me da la idea de la columna vertebral del guión. El tema, sobre lo que se quiere hablar. Y a partir de allí, comienzo a meterme con cosas más especificas, como el tipo de diálogo, características de los personajes, que son ya cosas más sutiles.


Patricio Vega: Vos hacés foco en el personaje porque es a lo que le vas a dar vida después, y eso me hace pensar en que hay una diferenciación entre películas de trama y de personaje. Y hay algunas en que eso está de forma equilibrada. A vos ¿te interesa más un personaje que se transforme o la trama?


D: Lo que pasa es que si hay un personaje que se transforma pero no está sostenido por una buena trama, queda descolgado el personaje. Porque lo que vos decís son películas que tienen una característica más acentuada que la otra, pero las dos tienen que convivir.


P: ¿La trama sería lo que va encadenando esa transformación? A partir de esa trama se va transformando el personaje.


D: Exactamente. Yo tengo la suerte de que el personaje que me dan para leer es el personaje protagónico, que es el que lleva el punto de vista de la película. Donde la transformación es más visible. Entonces desde allí es más fácil encarar la estructura general del guión.


P: En la última película con Taratuto, que fue en donde más te metiste con el guión, ¿cómo fue?


D: Bueno, con Juan Taratuto trabajamos muy bien. Sobre todo porque en estas cuestiones de analizar cuáles son las contradicciones de un personaje y cómo las va resolviendo, hablamos el mismo idioma. Las contradicciones de un personaje, generalmente, están dadas por lo que desea y por lo que se le opone. Lo fundamental es no poner esta contradicción en palabras, sino en imagen. En acciones, las acciones que realiza para ese deseo y qué se le opone para lograrlo. Y esta puesta en imágenes sería de alguna manera metaforizar la conducta humana. Por ejemplo, había una escena en esta última que hice, en ¿Quién dice que es fácil?, que sirve para  poner la lupa en las diferencias culturales de estos dos personajes, que encarnan Carolina Peleritti y que encarno yo. En esta escena, reciben al padre de él y ella coloca la mesa de una manera y después yo coloco la mesa de otra manera. Yo pongo un salero que tiene una forma, ella pone un salero que tiene otra, yo pongo plato que tiene una forma, ella pone un plato que tiene otra. Ahí hay una imagen en donde está puesta la diferencia de los dos caracteres, de las dos personalidades.


P: ¿Cuándo surge eso? ¿En el guión o en la puesta en escena?


D: Eso surge porque queríamos que en cada una de las escenas esté constantemente la lucha entre las dos formas de vida, los prejuicios que tienen que vencer entre ellos dos, la forma que tienen cada una de las casas, la forma en que se levanta él, la forma en que se levanta ella. Sin necesidad de decirse “yo no aguanto tu forma de vida porque…”, se lo muestran.


P: Eso me imagino que es una etapa posterior, primero tenés que tener el cuento cerrado. Eso que vos estás pensando es demasiado sutil si no está resuelto lo anterior.


D: La base es de lo que queríamos hablar. Lo que queríamos hablar era: siempre que se arma una pareja, en realidad son dos culturas que se unen, porque son dos familias que se unen para formar otra familia. Y hay familias parecidas y otras que no, pero queríamos acentuar esas diferencias y queríamos hablar de eso, por eso se llama ¿Quién dice que es fácil?, porque habla de lo difícil que es ese proceso.

P: ¿Cuál es la diferencia entre un guión cinematográfico y un guión televisivo de ficción? La que, efectivamente, hay y la que no debería haber.


D: Creo que la televisión está tan empecinada en ir a lo seguro que cae en lugares comunes. Y al caer en lugares comunes es un poco aburrido, tal vez. O por lo menos para la visión mía. Pero si hace veinticinco puntos de rating, los lugares comunes son atractivos para un montón de gente. Para mí, no.


P: Pero hay series como Los Simuladores que también hizo mucho rating. La gente busca y acepta eso.


D: Pero también tenemos ejemplos del otro tipo. Obviamente, quiero estar en proyectos que tengan una personalidad. Yo llamo personalidad a proyectos cuya idea y cuyo contenido, cuyo desarrollo de esa idea intenten ser originales. Después si no sale, no sale. Pero sí que intenten.

P: ¿Cómo fue la experiencia con Szifrón?

 
D: Por ahí, uno puede disentir estilísticamente con el guión de Szifrón, pero no en cuanto a la estructura. En la estructura cada pieza está bien ubicada, cierra, donde no tiene que haber respuestas no hay respuestas, pero te prepara para que haya ambigüedad, en donde tiene que cerrar la historia, cierra.


P: ¿Y te permite modificar en los diálogos ?


D: Lo que pasa con Damián es que en los ensayitos, en la improvisación salen algunas cosas… se caga de risa y dice “eso”. Pero una vez en el set, hacemos lo que tenemos planeado. Él me escucha mucho, pero yo no tengo que decirle tampoco.


P: ¿Preferís eso?


D: Sí. Porque yo soy esencialmente actor, entonces, cuando yo me meto en el guión a escribir, me queda la duda de saber si yo pongo cosas que me son cómodas a mí o estoy poniendo cosas porque están al servicio de la historia. Y me empiezo a confundir. Y cuando el libro es totalmente puro, que yo no meto mano, hay un personaje diferente, porque es de otra persona completamente diferente, no es mi universo. Entonces la imaginación puede brotar más.


P: ¿Vos pensás en términos de carrera cuando elegís un guión? ¿Vas armando, proyectando tu carrera?


D: No. Hay muchos actores que eligen, pero es más hollywoodense, “hice una comedia ahora quiero hacer una drama”. No, acá lo que tengo en cuenta es si me gusta la historia y está bien escrita y, si la gente que lo hace, es capaz. Eso es lo fundamental y no me importa si es comedia, drama, absurdo. Me tiene que interesar el guión. Hay muchos actores que eligen, y que me resulta realmente extravagante, que están pendiente de si su personaje es muy bueno o no. O sea, si es bueno moralmente. Porque existe una confusión entre el personaje público y el personaje que vas a hacer. Obviamente, no hubiera podido jamás hacer "Criminal" ni nada. A mí me gusta cuando un personaje es barroco, es complicado.


P: Mientras más contradicciones tiene…


D: Sí. Y la complicación obviamente viene del lugar moral. El bien y el mal están presentes en cualquier acción que hace el personaje. Más allá que tenga que salvar su vida o no, o tenga que escapar o no. Hay una guía que generalmente es moral en los personajes.


P: ¿Y qué lugar o qué fibra no exploraste y te gustaría explorar?


D: No es Hollywood esto, entonces no hay mucha oferta de buenas historias. Si es una buena historia no me importa si es de época, no es de época, si es comedia, si es drama, si es tragedia.


P: No hay ofertas de buenas películas, pero se filman muchas películas a comparación de otros años, ¿la falla está en el guión?


D: El problema que yo veo en el cine argentino es que todos quieren hacer cine de autor. Y cine de autor habrá diez, en los cien años que lleva el cine: Woody Allen, Coppola. Después hay un montón de directores buenos que trabajan sobre guiones escritos por otros, es lo que marca cierto dinamismo artístico en una industria, ¿no?
Acá el que escribe es el que consigue la plata, es el que dirige, el que después la vende. Entonces para ser director de cine acá tenés que estudiar marketing, no sé.


P: Una película te lleva cuatro años así.


D: Claro. Existe gente muy capacitada como Szifrón, y no sé cuántos más. Yo creo que lo que falta es dinamismo de industria y sobre todo la piedra fundamental es el guión.


P: ¿Te gustaría a vos dirigir una película?


D: No, a mí me gusta actuar.


P: Dudaste un poco…


D: Es que me ocurre que hay muchas escenas o diálogos en los que yo pondría lo mío. Pero sé cual es el límite, cuáles son los valores que juegan en el director y no son los míos.



VOLVER VER TODAS LAS NOTAS DE CHARLAS ABIERTAS EN EL LABORATORIO ARCHIVO DE NOTAS ANTERIORES

EL LABORATORIO DE GUIÓN Julián Alvarez 1341 (C1414DSA) Ciudad de Buenos Aires Argentina 4834 6896 info@laboratoriodeguion.com.ar

EL LABORATORIO CARRERA DE GUIONISTA CURSOS DE POSGRADO CURSOS CORTOS CAPACITACIÓN A DISTANCIA CONSULTORÍA DE GUIÓN CONTACTO